sábado, 28 de mayo de 2016

EL PAN DE LOS AÑOS MOZOS, de Heinrich Böll



Walter Fendrich es un joven que trabaja como reparador de lavadoras, un trabajo que consideraba pasable y le permitía llevar en el bolsillo unas cuantas monedas para comprar pan. Porque el pan constituye ese elemento esencial que no debe faltar en ningún hogar para satisfacer las necesidades humanas básicas.

Una infancia y juventud marcada por el hambre y la miseria propia de la posguerra alemana, lo llevó años más tarde a la obsesión de comprar pan a todas horas. El hambre le había enseñado los precios porque nunca podía pagar todas las cosas. La idea de pan fresco se le metía en su cabeza y rondaba por la ciudad durante horas y solo pensaba en una cosa: pan. Con los ojos ardientes, las rodillas débiles, sentía que había algo de lobo dentro de él. Necesitaba pan. Deseaba el pan como el morfinómano desea la morfina

Años más tardes cuando recordaba el temor de lobo que le asaltaba aquellos días compraba mucho pan para tener siempre un bocado que llevar a la boca. Era el pan de aquellos años jóvenes que vivían en su memoria como si estuviesen envueltos en una espesa niebla lo que le llevó a comprar pan compulsivamente o a dividir a las personas como solidarias o no,  porque mirando a los ojos y a las manos de esas personas podía deducir si en el pasado esas manos compartirían su pan con él, cuando tuviese hambre. 

Ahora que tenía trabajo y poco tiempo libre no se había planteado si le gustaba su trabajo o si era feliz con su novia. Pero un lunes su vida cambió radicalmente cuando ante sus ojos vio a la mujer más hermosa que había visto nunca y de la que se enamoró al instante. Su nombre era Hedwig, una muchacha de su pueblo natal que venía a su ciudad para ser maestra.

El pan de los años mozos se trata de una novela corta que se lee en un suspiro porque la trama solo transcurre en un día, ese lunes en que apareció Hedwig. Pero ello no quiere decir que no sea intensa, porque lo es, además de reflexiva, teniendo en cuenta que el hambre, por desgracia, sigue siendo un mal de nuestro tiempo.

A través del protagonista asistiremos al cambio radical que opera en su interior, que le hace cuestionar el mundo materialista que le rodea y le trae a la memoria el hambre, la miseria y todos los sacrificios que tuvo que pasar durante la posguerra para comer y cómo el hambre influyó en su personalidad y en su carácter,  así como un fiel retrato de la sociedad alemana que salió de una guerra que les estafó los mejores años que hay en la vida de un hombre, la juventud, una guerra en la que se vivió el horror que perdura en  la mente de los alemanes.

La figura de Hedwig supone la revelación  y la que le hace pensar qué hasta ese momento no sabía que era inmortal ni sabía hasta qué punto era también mortal. No había estado pensando cosas así durante todos esos años, pero ese lunes, tal vez por primera vez, se le había ocurrido pensarlas;  como cuando “echas un colorante en una fuente para saber hasta dónde llegan sus ramificaciones, pero pueden pasar años antes de que en el lugar menos pensado, encuentres el agua teñida de rojo. Hoy brotan de tierra los arroyos. Hoy sé dónde estaba mi color rojo”.

El pan de los años mozos se trata de una novela publicada en 1955 por Heinrich Böll, no se trata de su obra maestra, pero en ella se empieza a percibir unas pequeñas muestras del talento que años más tarde sería galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1972. Böll que empezó a escribir con el fin de la Segunda Guerra Mundial, en la que participó activamente, se consagró como una institución en la literatura de la posguerra alemana, además de ser un defensor de los derechos humanos.


Esta edición de RBA cuenta con el prólogo "La restitución moral de Alemania" de Cecilia Dreymüller.

Datos técnicos:

Autor: Heinrich Böll
Título: El pan de los años mozos
Editorial: RBA
Año de edición: mayo de 2012
Traducción: Feliu Formosa
Páginas: 126
Tapas: Duras con sobrecubierta
Precio: 19 euros
Sinopsis: Hace siete años que el joven Walter Fendrich ha emigrado a la ciudad. Allí lleva una vida que él mismo califica de pasable, trabajando como reparador de lavadoras, aunque no siempre fue así. Su infancia y su primera juventud estuvieron marcadas por la dura posguerra alemana y el hambre, una sensación implacable que le dejó obsesionado con la idea de conseguir pan, paradigma de las necesidades humanas básicas. Lo que no sabía Walter al despertarse ese lunes por la mañana es que su existencia gris, en un país que pugnaba por dejar atrás las miserias de la guerra, iba a cobrar verdadero sentido con la llegada de Hedwig, una muchacha de su pueblo que viajaba a la ciudad para trabajar como maestra. Atípica y poco convencional historia de amor, El pan de los años mozos es un breve e intenso relato en el que Heinrich Böll narra el día más importante en la vida de un joven, el día en que el amor se presenta en toda su plenitud como elemento purificador capaz de transformarlo todo.








viernes, 27 de mayo de 2016

Cien años de soledad de Gabriel García Márquez



 “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.” Así comienza la legendaria historia de los Buendía-Iguarán que te embarcarán en una aventura por un mundo imaginario lleno de fantasía que llegará a confundirse con el mundo real.

Mal asunto las peleas de gallos que obligaron al matrimonio Buendía al éxodo para concluir con  la fundación de Macondo, ese lugar soñado por el patriarca de los Buendía, José Arcadio Buendía, y del que salió una legendaria estirpe que se convertirá en protagonista de miles de episodios fantásticos que inundarán Macondo de alacranes, mariposas amarillas, hormigas, castaños, pescaditos de oro, bacinillas de oro, peleas de gallos, médicos invisibles...

La matriarca de los Buendía, Ursula Iguarán, unida a su marido por un vínculo más sólido que el amor como es el común remordimiento de conciencia  y más preocupada por la maldición de la cola de cerdo, intentará mejorar su estirpe aunque los Buendía estén condenados a repetirse en los mismos nombres, en las mismas pasiones y en los mismos incestos que se suceden  una y otra vez en una cadena de cien años de soledad y de nostalgia. Mientras  su marido acabó preso de su locura en un mundo de tinieblas infranqueable y solitario relegado a la soledad amarrado a un castaño.

Una vez que pasó la peste del insomnio, pronto llegó la guerra y el coronel Aureliano Buendía se decantará por los liberales en su lucha encarnizada contra los conservadores. Promovió treinta y dos guerras y las perdió todas. Sufrió el exterminio de todos sus hijos en una sola noche y en la soledad de su inmenso poder solo le quedó sus pescaditos de oro. Su hermana Amaranta con su venda negra, bordaba y bordaba en soledad luchando contra el rencor y el remordimiento de conciencia, rechazando una y otra vez las proposiciones de tantos hombres, mientras que el otro hermano Arcadio se fue por el camino de la perdición y con él se llevó a Rebeca que acabó sumida en la soledad. Hubo un dictador Buendía que acabó fusilado por los conservadores.

Según iban pasando los años, Macondo se iba transformando y hasta ese lugar soñado convertido en real pronto llegaría todo tipo de modernidades y gentes venidas de distintos lugares, pero un nuevo suceso vino a trastocar nuevamente la paz a Macondo cuando llegó la compañía bananera para explotar al pueblo. Se declaró la huelga y José Arcadio y otros dirigentes sindicales clandestinos se echaron a la calle para defender los derechos de los trabajadores. Lo  que nunca pudo olvidar José Arcadio es el tren cargado de trabajadores muertos arrojados al mar y que nadie vio más que él. Acabó sumido en un mundo de tinieblas como el de su bisabuelo, mientras su gemelo se pasaba el tiempo en la casa de su esposa o en la  de su amante. Hubo una belleza en la familia Buendía que fue la perdición de los hombres que morían de amor por ella y era Remedios, la bella. Tan solo, Amaranta Úrsula se aproximó a la belleza de Remedios, la bella.

El destino está escrito y se necesitan cien años para descifrarlo. Solo una persona se pudo anticipar a los hechos y plasmarlos en papel y solo un Buendía podría descifrarlo. Por mucho que Pilar Ternero echara las cartas no pudo predecir tan bien el futuro como Melquíades, aunque un siglo de naipes y de experiencias le había enseñado a Pilar que la historia de los Buendía era un engranaje de repeticiones irreparables.

Si el inicio de este libro es uno de los mejores comienzos de la literatura, su final todavía es más sorprendente. “Cien años de soledad” es una obra maestra que consolidó a Gabriel García Márquez como uno de los mejores escritores de la literatura universal premiado en 1982 con el Premio Nobel de Literatura.


Datos técnicos del libro:

Autor: Gabriel García Márquez
Título: Cien años de soledad
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial
ISBN: 978-84-397-2836-8
Precio: 21,90 euros.
Sinopsis: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”. Con estas palabras empieza una novela ya legendaria en los anales de la literatura universal, una de las aventuras literarias más fascinantes de nuestro siglo. Millones de ejemplares de Cien años de soledad leídos  en todas las lenguas y el Premio Nobel de Literatura coronando una obra que se había abierto paso “boca a boca” –como gusta decir el escritor- son la más palpable demostración de que la aventura fabulosa de la familia Buendía-Iguarán, con sus milagros, fantasías, obsesiones, tragedias, incestos, adulterios, rebeldías, descubrimientos y condenas, representaba al mismo tiempo el mito y la historia, la tragedia y el amor del mundo entero.





miércoles, 25 de mayo de 2016

Los surcos del azar, de Paco Roca




Una novela gráfica que relata a través de los recuerdos de Miguel Ruíz como uno de los republicanos españoles exiliados que combatió en la Segunda División Blindada del general Leclerc, más conocida como La Nueve, junto al capitán Dronne, el teniente Amado Granell y otros republicanos españoles que fueron los primeros en llegar a París la noche del 24 de agosto de 1944 para liberarla de las tropas nazis y encabezarían el desfile de la victoria, el 26 de agosto de 1944, por los Campos Elíseos. Incluso llegaron al propio nido del águila de Hitler.

 A través de viñetas y dibujos se relata uno de los momentos más trágicos de la guerra como es el final de la guerra que se refleja en la desesperación por huir de una España que cayó en manos de Franco y obligaba al exilio de tantos españoles, entre los que se encontraba Miguel Ruíz.


 
En su desesperación, Miguel Ruíz huye hacia el puerto de Alicante para subirse al buque Stanbrook en el que conocerá a una persona  muy especial, para finalmente desembarcar en Orán. A su llegada a Orán no es bien recibido junto al resto de los españoles que llegaron con él y que acabaron en campos de concentración custodiados por senegaleses con órdenes de disparar a quien intentase huir. En esos campos de concentración soportaron pésimas condiciones de vida, torturas, hambre, enfermedades, etc. Mal recibimiento y tratamiento a unos españoles que serían los que liberasen a los franceses de las tropas nazis.
                                                                      
Las autoridades francesas les dejaron pocas opciones y Miguel Ruíz junto a otros compañeros se alistaron en el ejército de la Francia Libre del general De Gaulle y así se conformará la Segunda División Blindada al mando del general Leclerc, conocida como La Nueve, porque estaba integrada mayoritariamente por republicanos españoles. Fue difícil identificar a los integrantes de La Nueve debido a que se cambiaron los nombres y apellidos por miedo a que sus familiares que seguían en España fuesen represaliados, en caso de que cayesen prisioneros.

Lucharon contra los fascistas en España y contra los nazis en Francia, convencidos de que una vez derrotados los nazis contarían con el apoyo necesario para regresar a España y liberarla de Franco. Pero no fue así, tristemente abandonados, lejos de su país y olvidados por la historia que ocultaron su participación en la liberación de Francia hasta que ahora se empieza a recuperar y reconocer el heroísmo de los republicanos españoles que demostraron ser unos buenos soldados además de valientes.
  
Se trata de una obra maestra, en la que interactúa el propio Paco Roca con Miguel Ruíz que le va relatando sus recuerdos como integrante de La Nueve. Su título se debe a un verso de Campos de Castilla de Antonio Machado, poeta que acabó exiliado en Francia al que también le rinde su homenaje en este cómic. Un cómic donde se refleja el espíritu de La Nueve que luchó por la República española, con sus banderas republicanas y sus tanques bautizados con los nombres de las batallas más importantes que se libraron en la Guerra Civil Española o nombres que se referían a símbolos hispánicos.



Datos técnicos del libro:

Título: Los surcos del azar
Autor: Paco Roca
Editorial: Astiberri
Año de edición: noviembre de 2013
ISBN: 978-84-15685-36-4






domingo, 22 de mayo de 2016

Cumbres borrascosas, de Emily Brontë



Es una historia de amor trágica, la más trágica que he leído, con tintes de misterio y terror que no resulta indiferente a quien la lee. Por un lado Heathcliff, marcado por un origen desconocido, es una alma atormentada, rencorosa, aturdida por los recuerdos y los fantasmas que vagan por el mundo terrenal y se mezclan con sus recuerdos, qué bien podría decirse que está poseído por el demonio, si es que ya no lo es, y un afán de destrucción de todo lo que lo rodea que no tiene límites, y por el otro lado, la apasionada Catherine que vive el amor de una forma particular y sin freno hasta perder el juicio. Poseídos por un amor tan loco y pasional que perdurará incluso después de la muerte, arrastrarán con su amor a toda persona que los rodea convertiendo en desdichadas a tantas personas que se cruzaron en su camino.

Ellos dos son los protagonistas, pero junto a ellos se sucederán otros personajes, no menos interesantes y que sufrirán en su propia carne los efectos de un amor tan intenso como lo fue el de Heathcliff y Catherine, entre otros, el talento de un niño desperdiciado, sometido y condenado al analfabetismo junto a la bondad y compasión de una niña, contribuyen a convertir su historia en una novela inolvidable. Tanto el niño como la niña se convertirán en unos personajes muy importantes para la trama, además de otros personajes un tanto particulares. Será Nelly Dean, una ama de llaves, la narradora principal de la novela encargada de transmitir la historia de amor entre Heathcliff y Catherine. El señor Lockwood se convertirá en el inquilino más interesado en conocer esta historia y no se perderá ni un detalle de lo que cuenta la ama de llaves.


Y por último, un escenario inigualable en el que se desarrolla la novela que contribuye a dotar a la novela de un aire misterioso que embellece, aún más si cabe, Cumbres borrascosas. Una obra maestra escrita de una manera exquisita que resulta una delicia de lectura. Una novela que produce sentimientos encontrados en quien la lee, desde el odio a la compasión por unos personajes que muestran un carácter y unos sentimientos que resultan un tanto extraños y enigmáticos.


Datos técnicos del libro:

Autor: Emily Brontë
Título: Cumbres borrascosas
Editorial: Alba
Colección: Clásica Maior
Traducción: Carmen Martín Gaite
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 97884-84281184
Páginas: 528
Precio: 28,50 euros
Sinopsis: Cumbres borrascosas, que se convertiría en una de las novelas más indiscutibles del siglo XIX, tuvo una acogida decepcionante cuando se publicó en 1847, pues los lectores victorianos se sintieron incomodados por lo que consideraron una descripción demasiado cruda de pasiones sin control. Al igual que Jane Eyre, de la hermana de Emily, Charlotte Brontë, Cumbres borrascosas se basa en la tradición de novela gótica de finales del XVIII, con apariciones sobrenaturales, noches sin luna y efectos de misterio y terror. Pero la novela trasciende ampliamente el género gracias a sus penetrantes observaciones y a su complejidad, así como, por encima de todo, a sus inolvidables caracterizaciones. La trágica historia de amor entre la apasionada Catherine y el atormentado Heathcliff es sin duda uno de los romances más inolvidables de la literatura de todos los tiempos.

Como dijo Virginia Woolf, Emily Brontë era capaz de «liberar la vida de su dependencia de los hechos; con un par de pinceladas podía retratar el espíritu de una cara de modo que no precisara cuerpo; al hablar del páramo conseguía hacer que el viento soplara y el trueno rugiera».
La magnífica versión de Carmen Martín Gaite vierte al castellano toda la fuerza y la pasión de esta gran novela.




















domingo, 15 de mayo de 2016

Vanessa Sigüeiro Mata



Uno de los mejores placeres que hay en la vida es la lectura. Me gusta leer desde muy pequeña, no solo porque sea uno de mis mejores pasatiempos o diversiones, sino que también me gusta leer por necesidad. La necesidad de conocer un mundo distinto al que vivimos, viajar a diferentes países en distintos momentos históricos y conocer diversas culturas. Y todo ello es posible a través de los libros que leo.


Soy gallega y nací el 31 de mayo de 1982 en un pequeño pueblo que pertenece al ayuntamiento de Teo, muy cerca de Santiago de Compostela. Me licencié en Derecho en Santiago de Compostela. Aunque en su momento me costó decidirme entre Derecho o Historia. Luego de tanto meditar opté por estudiar Derecho sin renunciar a la Historia. El tiempo libre lo dedico a leer todo tipo de libros de Historia. Desde manuales, ensayos y novelas históricas. Aunque tengo que reconocer que me encanta la Literatura Clásica y mi gran pasión es la Historia.

sábado, 14 de mayo de 2016

ALBERT CAMUS: Discurso pronunciado en Suecia al recibir el Premio Nobel en 1957.



Al recibir la distinción con que ha querido honrarme vuestra libre Academia, mi gratitud era tanto más profunda porque bien medía yo hasta qué punto semejante recompensa sobrepasaba mis méritos personales. Todo hombre y, con mayor razón, todo artista, desea que se lo reconozca. Yo también lo deseo; pero no me fue posible enterarme de vuestra decisión sin comparar su resonancia con lo que realmente soy. ¿Cómo un hombre casi joven, rico tan solo de dudas y con una obra aún no acabada, acostumbrado a vivir en la soledad del trabajo o en el retiro de la amistad, no iba a enterarse con una suerte de terror de una decisión que, de un golpe, lo colocaba, solo y reducido a sí mismo, en medio de una luz cruda? Por otra parte, ¿con qué espíritu podía recibir ese honor en un momento en que, en Europa, otros escritores, entre los más grandes, están reducidos al silencio, y en el momento mismo en que su tierra natal experimenta una desdicha sin tregua?

Conozco ese desorden y esa turbación interior. Para recuperar la paz tuve que acomodarme a una suerte demasiado generosa. Y, puesto que no podía igualarme a ella apoyándome exclusivamente en mis méritos, para ayudarme no encontré otra cosa sino lo que me sostuvo, en las circunstancias más contrarias, a lo largo de toda mi vida: la concepción que tengo de mi arte y del papel del escritor. Permitidme tan solo que, animado por un sentimiento de gratitud y amistad, os diga del modo más sencillo posible, cuál es esa concepción.

Personalmente no puedo vivir sin mi arte. Pero nunca lo he colocado por encima de todo. Por el contrario, si me es necesario, lo es porque no se aparta de nadie y me permite vivir, tal como soy, al nivel de todo el mundo. A mis ojos el arte no es un goce solitario. Es un medio de conmover al mayor número de hombres, ofreciéndoles una imagen privilegiada de los sufrimientos y de las alegrías comunes. El arte obliga, pues, al artista a no aislarse; lo somete a la verdad más humilde y más universal. De manera que quien, a menudo, eligió su destino de artista porque se sentía diferente, bien pronto se da cuenta de que no nutrirá su arte y su diferencia, sino confesando su semejanza con todos. El artista se forja en ese ir y volver perpetuo de él a los otros, a mitad de camino de la belleza, de la que no puede apartarse. Por eso los verdaderos artistas no desprecian nada; se obligan a comprender en lugar de juzgar. Y, si toman un partido en el mundo, éste no puede ser sino el de una sociedad en la que, según las grandes palabras de Nietzsche, ya no reinará el juez sino el creador, ya sea trabajador, ya sea intelectual.

El papel del escritor, por eso mismo, no se aparta de los deberes difíciles. Por definición, hoy no puede ponerse al servicio de los que hacen la historia: el escritor está al servicio de los que la padecen. De otro modo quedaría solo y privado de su arte. Todos los ejércitos de la tiranía, con sus millones de hombres, no lo arrancarán de la soledad aún, y sobre todo, si él consiente en marchar al mismo paso que ellos. Pero el silencio de un prisionero desconocido, abandonado a las humillaciones en el otro extremo del mundo, basta para hacer salir al escritor en su exilio, por lo menos cada vez que logra, en medio de los privilegios de la libertad, no olvidarse de ese silencio y hacerlo resonar por los medios del arte.

Ninguno de nosotros es lo bastante grande para semejante vocación. Pero, en todas las circunstancias de la vida, oscuro o transitoriamente célebre, aherrojado por la tiranía o libre por un momento de expresarse, el escritor puede reencontrar el sentimiento de una comunidad viva que lo justifique, con la sola condición de que acepte, lo más que pueda, las dos cargas que hacen la grandeza de su profesión: servir a la verdad y servir a la libertad. Puesto que su vocación es reunir el mayor número posible de hombres, ella no puede acomodarse a la mentira y a la servidumbre que, donde reinan, hacen proliferar las soledades. Cualesquiera sean nuestras debilidades personales, la nobleza de nuestra profesión tendrá siempre sus raíces en dos compromisos difíciles de mantener: negarse a mentir sobre lo que uno sabe y resistirse a la opresión.

Durante más de veinte años de una historia de locura y delirio, desvalido y extraviado, como todos los hombres de mi edad, en las convulsiones de la época, me vi, pues, sostenido por el sentimiento oscuro de que escribir era hoy un honor, porque ese acto obligaba y obliga no solo a escribir. Me obligaba, principalmente, a sobrellevar, tal como yo era y según mis fuerzas, con todos los que vivían de la misma historia, la desdicha y la esperanza que compartíamos. Esos hombres nacidos, a comienzos de la primera guerra mundial, que llegaban a la vez el poder hitlerista y los primeros procesos revolucionarios, para completar su educación en la guerra de España, en la segunda guerra mundial, en el universo que se concentraba, en la Europa de la tortura y de las prisiones, tienen hoy que educar a sus hijos y realizar sus obras en un mundo amenazado por la destrucción nuclear. Supongo que nadie puede pedirles que sean optimistas. Es más aún, creo que debemos comprender, sin dejar de luchar contra ellos, el error de los que por una puja de desesperación reinvindicaron el derecho al deshonor y se lanzaron a los nihilismos de la época. Pero lo cierto es que la mayor parte de nosotros, en mi país y en Europa, han rechazado ese nihilismo y se han puesto a buscar una legitimidad. Tuvieron que forjarse un arte de vivir en tiempos de catástrofe, para nacer por segunda vez y luchar enseguida, a cara descubierta, contra el institnto de muerte que obra en nuestra historia.

Evidentemente cada generación se cree dedicada a rehacer el mundo. Sin embargo, la mía sabe que no lo rehará. Pero acaso su misión sea más grande. Consiste en impedir que el mundo se deshaga. Heredera de una historia corrompida, en la que se mezclan las revoluciones frustradas, las técnicas que llegan a un grado de locura, los dioses muertos y las ideologías extenuadas, en la que poderes mediocres pueden hoy destruirlo todo, aunque ya no saben convencer, en la que la inteligencia se ha rebajado hasta convertirse en servidora del odio y de la opresión, esta generación tuvo, en sí misma y alrededor de ella, que restaurar, partiendo únicamente de sus negaciones, un poco de lo que constituye la dignidad de vivir y de morir. Frente a un mundo amenazado por la desintegración, en el que nuestros grandes inquisidores están a punto de establecer para siempre los reinos de la muerte, nuestra generación sabe que debería, en una especie de carrera loca con el tiempo, restaurar entre las naciones una paz que no sea la de la servidumbre, reconciliar de nuevo trabajo y cultura, y reconstruir con todos los hombres un arco de alianza. No es seguro que alguna vez pueda llevar a cabo esta inmensa tarea; pero sí es seguro que, en todas partes del mundo, se mantiene ya en su doble empeño de verdad y de libertad, y que llegado el momento sabe morir sin odio por ese compromiso. Esta generación merece que se la salude y se la estimule donde se la encuentra y, sobre todo, donde ella se sacrifica. En todo caso, a ella quisiera yo, seguro de vuestro profundo acuerdo, remitir el honor que acabáis de hacerme.

Al propio tiempo, después de haber proclamado la nobleza del oficio de escribir, habría remitido al escritor a su verdadero lugar, pues éste no tiene otros títulos que los que comparte con sus compañeros de lucha, vulnerable pero obstinado, injusto y apasionado por la justicia, que construye su obra sin vergüenza ni orgullo, a la vista de todos, siempre dividido entre el dolor y la belleza, y dedicado, en fin, a extraer de su ser doble, las creaciones que él procura tenazmente edificar en medio del movimiento destructor de la historia. ¿Quién, después de esto, podría esperar de él soluciones acabadas y hermosas teorías morales? La verdad es misteriosa, evasiva, y siempre hay que conquistarla. La libertad es peligrosa, difícil de vivir, así como es enardecedora. Debemos marchar hacia esas dos metas, penosa pero resueltamente, seguros de antemano de los desfallecimientos que habrán de sobrecogernos en tan largo camino. ¿Qué escritor se atrevería entonces, de buena fe, a convertirse en predicador de la virtud? En lo que a mí se refiere, tengo que decir una vez más que no soy nada de eso. Nunca pude renunciar a la luz, a la felicidad de ser, a la vida libre en la que crecí. Pero aunque esta nostalgia explica muchos de mis errores y de mis faltas, ella me ayudó sin duda alguna a  comprender mejor mi oficio y me ayuda aún a mantenerme, ciegamente, junto a todos esos hombres silenciosos, que no soportan en el mundo la vida que se les ofrece, sino por el recuerdo o el retorno de breves y libres momentos de dicha. Reducido, pues, a lo que realmente soy, a mis límites, a mis deudas, así como a mi fe difícil, me siento más libre de mostraros,  para terminar, la extensión y la generosidad del honor que acabáis de acordarme, también más libre de deciros que quisiera recibirlo como un homenaje tributado a todos aquellos que, participando del mismo combate, no recibieron ningún privilegio, sino que, por el contrario, conocieron la desdicha y la persecución. No me quedará, pues, sin agradecéroslo con todo mi corazón y haceros públicamente, en testimonio personal de gratitud, la misma y vieja promesa de fidelidad que todo artista verdadero se hace cada día a sí mismo, en silencio.

Albert Camus

Este discurso fue pronunciado el 10 de diciembre de 1957, de acuerdo con la tradición, en la Municipalidad de Estocolmo, al final del banquete que clausuraba las ceremonias de la asignación de los premios Nobel.

jueves, 12 de mayo de 2016

TÚ SERÁS MI ESTRELLA



Me rasgaré las vestiduras que tanto me oprimen y saldré al encuentro de una nueva luz que me guíe. Ya no soy ésa, la mojigata que entró por esas puertas buscando consuelo y unas manos protectoras. Ya no soy ésa, la que lloraba y suplicaba por encontrar el camino hacia la libertad. Pues ya lo he encontrado.

Ante mis ojos veo un camino largo y transitable, sin piedras que me obstaculice el paso. Siento que mis pies caminan solos, ligeros y con paso firme. Y yo me dejo llevar por esta nueva fuerza que me empuja hacia tus brazos. Unos nuevos brazos que me arropen y me den calor en las noches frías de invierno, que calmen mi alma atormentada y me agarren bien fuerte para no volver a caer por el precipicio.

Reniego de esa religión y me uno a ti para que me lleves bien lejos de esos parásitos que se agarran a su fe para no perder sus privilegios. Durante siglos han predicado paz y amor, pero lo único que he encontrado en ellos es soberbia y destrucción. No era lo que buscaba, me dejé llevar y me equivoqué. Pero ahora se abre ante mí un nuevo horizonte. Un horizonte luminoso en el que brilla la más bella estrella que nunca vi en el firmamento. Una estrella que destella tres colores y esa estrella eres tú.

Vanessa Sigüeiro Mata

martes, 10 de mayo de 2016

El wolframio en Varilongo, Santa Comba de Xallas (1941-1963) de Carmen Blanco Ramos




Se trata de un ensayo en que la autora antes de entrar en materia contextualiza la importancia del wolframio como mineral estratégico durante la segunda guerra mundial para perfeccionar las terribles armas de guerra. Alemania necesitaba el wolframio para seguir con sus expectativas bélicas y la mayor producción de wolframio se encontraba en Galicia. Si Hitler mandó la Legión Cóndor para apoyar el golpe de estado contra la legítima República, no eran raros los acuerdos entre Franco y Alemania, considerada ésta última como la “nación más favorecida” garantizando el envío del mineral a Alemania.

No obstante, a Alemania pronto le surgieron competidores y a finales de 1941 los ingleses empezaron a competir con Alemania con la compra preventiva del mineral al que luego se sumó EEUU en 1942 con la finalidad de elevar el precio del mineral. EEUU perseguía conseguir de España el embargo total del wolframio con destino a Alemania y cansado de las facilidades dadas a Hitler exigió el embargo total de las exportaciones de wolframio, no solo a Alemania sino a todos los países, además de la suspensión del envío del petróleo a España. Pero en 1944 el Gobierno español llega a un acuerdo con EEUU para que levante el embargo de petróleo a cambio de que Franco asuma el compromiso de reducir a una cantidad simbólica las ventas de wolframio a Alemania. Como consecuencia se desplomó el precio del tungsteno.  La mina se cerró en 1963  como consecuencia de la caída de los beneficios. En el libro se detalla con más profundidad sobre las compras preventivas, los acuerdos sobre el wolframio  y el cierre de la mina.

El descubrimiento del wolframio en Varilongo se sitúa a principios de 1941 y en esas fechas los labradores y caseteros de la comarca se echaron al monte en busca del preciado mineral. Era el preludio de la "roubeta"ou "roubecha", una forma de minería furtiva. La roubeta suponía una importante ayuda a la economía familiar, muy vigilados por los carabineros y la Guardia Civil que incluso llegaron a matar a personas que se dedicaban a la roubeta.

En 1942 se instaló en Varilongo la Compañía Minera Celta, S.A, propiedad del banquero Ildefonso Fierro, íntimo amigo de Franco y al frente de dicha compañía estaba su socio José Parga Moure. Su finalidad era controlar todo el wolframio de Varilongo y Coristanco. Ildefonso Fierro era un banquero que había apoyado financieramente junto con Juan March el golpe de estado fascista de 1936. Franco para agradecer el favor solía hacer concesiones a los empresarios a modo de recompensa y la devolución del favor por parte de Franco fue la concesión minera a Ildefonso Fierro. La familia Fierro fue una de las familias obsequiadas por el régimen franquista con concesiones mineras

Fierro y Parga tenían el compromiso de entregar todo el material que sacasen de Varilongo para entregarlo a los alemanes. Los contactos para vender el wolframio a Alemania se hacían a través de la embajada de este país y los encargados de cerrar los acuerdos de venta eran los alemanes que entraban en España bajo la apariencia de agregados culturales.

En el contrabando de wolframio había una auténtica negociación de diplomacia paralela entre el ministro de Industria y Comercio español (Demetrio Carceller) y el embajador alemán, ignorada por el ministro de Asuntos Exteriores. Fuel el propio ministro de Comercio e Industria el que organizó el contrabando, entre otras cosas, para liquidar la cuantiosa deuda que España mantenía con Alemania desde la Guerra Civil. Se da por sentado que muchas personalidades, tanto sociales como políticas, relacionadas con el wolframio engordaron su fortuna gracias al contrabando. Se puede mencionar, entre otros, a José Martínez Ortego, Joaquín Otero Goyanes o Ramón Serrano Suñer (ex ministro y cuñado de Franco).

La empresa completaba el sistema de explotación con otros sistemas irregulares destinados a evadir los controles del COMEIM. Uno de ellos consistía en permitir a unos mineros independientes llamados “destajistas” trabajar en el monte dentro del perímetro de la concesión minera con la obligación de entregar el mineral a la empresa. Otro sistema era el de los “recuperadores” conocidos como brigadas porque iban en grupos de cuatro o cinco, en donde todos eran socios a partes iguales y también estaban obligados a vender el mineral recogido a la empresa. Estos sistemas favorecieron el mercado negro. Entre los vendedores, participaban los ladrones de wolframio y las autoridades implicadas (carabineros y guardas civiles), mineros en concesiones ajenas, destajistas y recuperadores. El soborno a carabineros y guardias civiles era algo habitual. Las tabernas funcionaban como tapaderas de contrabando.

La aparición del preciado mineral supuso un cambio en las costumbres e incluso una nueva forma de ganarse la vida. Se hicieron grandes fortunas. Los bajos de las casas se transformaron en tabernas y las cuadras eran alquiladas como posadas para los mineros que vivían lejos. En el libro se relata con más detalle cómo el mineral cambió la vida de toda una comarca.

En la compañía las mujeres eran muy apreciadas y había trabajos específicos para ellas como el de machucar las piedras o dar cuenta de las mesas del lavadero. A pesar de ser muy apreciadas cobraban menos que los hombres y por ello no les quedaban más remedio que ir a la roubeta.

Las explotaciones mineras se sirvieron de mano de obra barata como los niños o los presos políticos. El régimen no solo obsequió a empresarios españoles con la concesión, sino que les facilitó mano de obra poniendo presos republicanos a su disposición. Aunque en Varilongo hubo algunos presos políticos, no hubo un destacamento penal como en Silleda. En Varilongo había republicanos camuflados que lograron escapar y utilizaron la mina como refugio o como medio para sobrevivir. Igualmente se utilizaba la mina como fuente de ingresos para ayudar a otros camaradas. El contrabando a favor de los aliados era una manera de contribuir a la lucha para derrotar a la Alemania nazi. Cabe destacar que los perdedores de la Guerra Civil Española tenían la esperanza de que una victoria aliada significaría  la caída de Franco.

En las minas de Varilongo se ganaron el pan la familia Liste de la parroquia de Calo y a la que la autora le dedica un capítulo en su libro. Una familia muy castigada por el franquismo. En Varilongo trabajaba Eduardo Liste Forján como jefe de vigilantes que fuera perseguido por ser comunista y principalmente por ser hermano de Enrique Líster. Cabe decir que la mayoría de los vigilantes eran comunistas, sabían hacer partes de obreros y por eso los metían de encargados de almacén o de vigilantes. Eduardo dio empleo a un hermano y a varios sobrinos.

La Guardia Civil y los carabineros eran los encargados de vigilar y proteger los intereses de los nuevos propietarios. El instinto de supervivencia en los tiempos del hambre y la miseria en la posguerra inmediata donde hombres, mujeres y niños sentían en sus carnes el despotismo de la sociedad de los vencedores convirtió el wolframio en un imán. Salir victoriosos de las persecuciones de carabineros y guardias civiles era una verdadera lucha. Algunos no tuvieron esa suerte como el joven Antonio Gerpe Soto muerto a tiros por la Guardia Civil en 1942. Fue el primer muerto de Varilongo y en su recuerdo perdura una cruz conocida por los lugareños como la “Crus do Caión”.

La autora además relata con todo detalle el proceso de tratamiento y perfeccionamiento al que era sometido el mineral, los trabajos y días de minas. Al igual que nos habla de la silicosis que causó la muerte de muchos trabajadores. También nos habla sobre el registro, según el cual cuando aparecía el wolframio se iba denunciando el terreno. Para finalizar recoge las “cantareas” y los versos creados por el pueblo minero. Además de ofrecernos un catálogo de obras literarias que tratan el wolframio.

Cabe destacar que este magnífico ensayo que constituye la primera monografía sobre el tejido sociopolítico del wolframio gallego cuenta con un prólogo a cargo de Xesús Alonso Montero. Un libro donde se recogen las entrevistas a personas que de algún modo tuvieron que ver con el mineral. Al final del libro nos ofrece un reportaje fotográfico que nos sirve para poner rostros a tantos personajes que formaron parte de nuestra Historia y lugares emblemáticos que se detallan en el libro.


 Datos técnicos del libro:

Autor: Carmen Blanco Ramos
Título: O volframio en Varilongo
Idioma: gallego
Editorial: Xerais
Año de edición: primera edición, abril 2016
ISBN: 978-84-9914-991-2
Sinopsis: "El wolframio, ese sorprendente oro negro que tantos deseos, fortunas y sueños movió en los años de la Segunda Guerra Mundial, es el protagonista de esta magistral monografía sociopolítica (y aún más) de la escritora Carmen Blanco Ramos. Ella reside en Santa Comba de Xallas, al pie de las minas de Varilongo, y allí entrevistó a varias personas que, de un modo u otro, tuvieron que ver con el "mineral" que en su día, cambió en la comarca, en los años del esplendor, fortunas, costumbres, actitudes...La fiebre de este oro negro suscitó versos al gesto popular, como las "cantareas" recogidas en un capítulo de este libro.
Es el oro que disputaban, felinamente, agentes de los nazis y agentes de los aliados para perfeccionar sus terribles armas de guerra. Batallas en las que, en ocasiones, encontramos empresarios, trabajadores bien pagados y vecinos que se dedicaban a la "roubeta" perseguidos por la Guardia Civil. Allí en el fondo, moviendo algunos de los hilos del negocio, gentes muy vinculadas a Franco, como su cuñado Ramón Serrano Suñer (ex ministro), el capitalista Ildenfonso Fierro o el padre de Cristóbal Martínez Bordiu.
Entre los que se ganaron el pan en las minas de Varilongo está una familia ilustre, honrada y castigada: los Liste (seis miembros) de la parroquia de Calo, con Eduardo Liste Forján a la cabeza, hermano de Enrique Líster, el heroico capitán de las milicias republicanas.
Esta es la primera monografía sobre el tejido sociopolítico del wolframio gallego, que tantos deseos enfrentó y tantas costumbres cambió en otras partes de Galicia, desde las ricas minas de Silleda hasta los pequeños filóns de San Paio de Ventosela, en las tierras de Ribadavia."

Xesús Alonso Montero


viernes, 6 de mayo de 2016

Presentación de "Los ángeles de hielo" de Toni Hill




La semana pasada tuve el honor de acudir a la presentación de la nueva novela de Toni Hill, “Los ángeles de hielo”. La presentación tuvo lugar en la librería Cronopios, en Santiago de Compostela  y hasta allí fueron a parar mis huesos para conocer al escritor barcelonés, convertido en fenómeno literario tras la exitosa trilogía de novela negra protagonizada por el inspector Héctor Salgado.

Esta nueva novela no tiene nada que ver con Héctor Salgado ni con la trilogía que le dio fama a dicho inspector. Es una nueva novela de intriga con tintes góticos ambientada en la Barcelona de principios del siglo XX. A continuación, expongo la sinopsis: “En la Barcelona de 1916, Frederic Mayol, un joven psiquiatra, se ve enfrentado a un misterio que afecta a la mujer que ama y a su lugar de trabajo: un sanatorio donde aún flotan tenebrosos secretos que se remontan a un pasado reciente, cuando el edificio alojaba un internado para señoritas de buena familia, el Colegio de los Ángeles. Para descifrar la verdad Frederic deberá sumergirse en los sentimientos más recónditos y perversos del ser humano, emprendiendo una investigación absorbente de la que nadie, ni siquiera él, saldrá indemne.”


Entre otras cosas, el autor nos contó que su novela homenajea a “Jane Eyre”, que es sin duda su novela preferida, además de que hizo una traducción de dicha novela para la editorial Grijalbo que se publicó el año pasado. Coincide que acabo de terminar de leer “Jane Eyre”, así que no hay mejor manera que adentrarme en la novela de Toni Hill para disfrutar de una nueva lectura con el recuerdo de Jane Eyre.
  

La presentación de “Los ángeles de hielo” estuvo genial, nos echamos unas risas y pude descubrir a un escritor que derrocha simpatía por todos los costados. Por supuesto, no me podía quedar sin mi ejemplar firmado por Toni Hill y que descansa en mi estantería esperando su turno para leerlo que será en unos días.¡Ah!, entre los asistentes se encontraba otra escritora de novela negra, Nieves Abarca, así que fue un lujo estar rodeada de tantos 
escritores.

 

Datos técnicos del libro:

Título: Los ángeles de hielo
Autor: Toni Hill
Editorial: Grijalbo
Año de edición: Primera edición, marzo de 2016
ISBN: 978-84-253-5386-4
PVP: 19,90 euros
Sinopsis: En la Barcelona de 1916, Frederic Mayol, un joven psiquiatra, se ve enfrentado a un misterio que afecta a la mujer que ama y a su lugar de trabajo: un sanatorio donde aún flotan tenebrosos secretos que se remontan a un pasado reciente, cuando el edificio alojaba un internado para señoritas de buena familia, el Colegio de los Ángeles. Para descifrar la verdad Frederic deberá sumergirse en los sentimientos más recónditos y perversos del ser humano, emprendiendo una investigación absorbente de la que nadie, ni siquiera él, saldrá indemne.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Jane Eyre, de Charlotte Brontë



Hay amores tan grandes y puros, que por mucho que el destino los separe, los vuelve a unir si están hechos el uno para el otro y se convierten en todo un clásico de la literatura como esta novela de Charlotte Brontë. Una obra maestra en la que se encierra una preciosa historia de amor entre una institutriz pobre y su patrón inmensamente rico. Un amor al que deberá renunciar Jane Eyre anteponiendo sus principios y condenando al señor Rochester a la desesperación y al lamento por verse privado de la mujer que ama y su alma gemela.

La novela se divide en tres partes y está narrada en primera persona, por la misma Jane Eyre, que se dirige al lector para que la acompañe en un largo viaje desde el momento en que se queda huérfana, su educación en un internado espantoso y su llegada a Thornfield como institutriz, y el amor que sentirá por su patrón, el señor Rochester. Sucederán más hechos inesperados y sorpresas a lo largo de la obra que compartirá con el lector la propia Jane Eyre como proposiciones de matrimonio, golpes de fortuna o la felicidad de encontrar a una familia.

 Una novela romántica con tintes góticos y fantasmales, llena de misterios por descubrir que tendrá en tensión al lector por momentos y que te hará sentir como nunca unos sentimientos que nunca pensabas que existiesen en tu interior.

 Lo que más sobresale en la novela es el personaje de Jane Eyre, una mujer con principios, conciencia y amor propio que reivindica la igualdad entre mujeres y hombres al igual que critica la desigualdad de clases sociales. Una mujer que no se caracteriza por su belleza, sino por su inteligencia, su temperamento, su personalidad y su carácter que no se deja avasallar por nadie. Deseosa de alcanzar la independencia económica, solo se casaría por amor, no por imposición, y mucho menos se convertiría en la amante de ningún hombre. Ello le llevará a protagonizar una lucha interna entre conciencia y sentimiento, entre principios y deseos, entre legitimidad y carácter. Precursora del feminismo, es todo un ejemplo de lucha y reivindicación. 

DATOS TÉCNICOS DEL LIBRO

Título: Jane Eyre
Autor: Charlotte Brontë
Editorial: Alba
Colección: Clásica Maior
Traducción: Carmen Martín Gaite
Año de edición: Quinta edición, diciembre de 2012
ISBN: 978-84-89846-86-9
Precio: 32 euros
Sinopsis:De Jane Eyre (1847), ciertamente una de las novelas más famosas de estos dos últimos siglos, solemos conservar la imagen ultrarromántica de una azarosa historia de amor entre una institutriz pobre y su rico e imponente patrón, todo en el marco truculento de una fantasmagoría gótica. Y olvidamos que, antes y después de la relación central con el volcánico señor Rochester, la heroína tiene otras relaciones, otras historias: episodios escalofriantes de una infancia tan maltratada como rebelde, años de enfermedad y aprendizaje en un tétrico internado, inesperados golpes de fortuna, e incluso remansos de paz familiar y nuevas -aunque engañosas- proposiciones de matrimonio. Olvidamos, en fin, que la novela es todo un libro de la vida, una confesión certera de un completo itinerario espiritual, y una exhaustiva ilustración de la lucha entre conciencia y sentimiento, entre principios y deseos, entre legitimidad y carácter, de una mujer que es la "llama cautiva" entre los extremos que forman su naturaleza.


Carmen Martín Gaite ha rescatado el vigor, la riqueza y la naturalidad expresiva de un texto un tanto desvirtuado por la popularidad de sus múltiples versiones. Gracias a su traducción, hecha ex profeso para esta edición, quien creyera conocer esta novela, al leerla de nuevo, más que recordarla, la descubrirá.