jueves, 16 de junio de 2016

SIDDHARTHA, Hermann Hesse



Hermann Hesse que fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1946 es el autor de Siddhartha y resulta muy interesante tener en cuenta que en 1911 Hesse emprende  un viaje a la India y de ese viaje vuelve desengañado y asqueado, lo que conviene recordar al leer sus posteriores obras más o menos orientalistas, como Siddhartha publicada en 1931, para comprender que Hesse no quiere exaltar el Oriente real y físico, sino una utopía espiritual, simbólica y transcendente, bajo ropaje oriental.

Siddhartha  es el protagonista de esta novela de Hermann Hesse que te llevará por un camino en busca de la paz y la sabiduría. Un largo camino en el que Siddhartha se encontrará con diversos personajes y  de todos ellos aprenderá algo que le sirva para alcanzar su meta. Siddhartha se convertirá en un peregrino que vivirá muchas experiencias para poder comprender el mundo que le rodea y amar el mundo tal como es. Su mejor amigo, Govinda, le acompañará en este camino hasta que un día se separan, pero sus vidas volverán a reencontrarse en este largo camino que una vez emprendieron juntos.

Así comienza la aventura de Siddhartha, el hijo del brahmán, cuando un día le comunica a su padre su deseo de irse. Siddhartha tenía una sola meta que era  alcanzar la paz y la sabiduría y para ello decidió emprender el camino en su búsqueda.

Siddhartha aprendió muchas cosas nuevas a cada paso que dio por su camino. Un día conoció un barquero al que le rogó que le llevara en su  balsa para atravesar el río y de él aprendió a escuchar el río. El barquero fue uno de los que más aprendió y gracias a él pudo encontrar lo que buscaba. Aunque en su camino también conoció a la mujer más bella que había visto, su nombre era Kamala y con ella aprendió a amar y conoció el placer. Por ella y un beso suyo se puso a trabajar para un comerciante del que no aprendió nada, salvo el precio de las cosas.

Trabajó mucho hasta que se apoderó de él la enfermedad del alma de los ricos y empezó a jugar con furor y pasión por ganar dinero y joyas para luego perderlo y derrocharlo. Siddhartha se sentía vacío y se despreciaba a sí mismo por caer en lo que durante años había evitado. Por ello decidió irse, ignorando que dejaba atrás su fruto y quiso arrojarse al río en busca del fin. Pero una vez más Govinda lo encontró y lo rescató. Siddhartha nació de nuevo y quiso emprender de nuevo el camino en busca del río y del barquero. Aprendió a escuchar la voz del río y ella le educó y enseñó.

Al fin, Siddhartha comprendió muchas cosas como que “buscar significa tener un fin. Pero encontrar quiere decir ser libre, estar abierto a todo, no tener un fin.” También comprendió que el amor es el motivo de todo y toda una doctrina. Y que los conocimiento se pueden transmitir, pero la sabiduría no. También aprendió que necesita el pecado, el placer, el deseo de los bienes, la vanidad y la desesperación para aprender a renunciar a toda resistencia, para aprender a amar al mundo, para no volverlo a comparar con cualquiera de los mundos deseados o ensoñados por él, sino dejarlo como es, amarlo tal cual es y pertenecer gustosamente a él.

Datos técnicos:
Autor: Hermann Hesse
Título: Siddhartha
Editorial: Eddhasa
Año de edición: 2012
ISBN:  978-84350-0902-7
Páginas: 216
Encuadernación: Tapas duras con sobrecubierta
Precio: 19,50
Sinopsis: Novela de aprendizaje espiritual del hijo de un brahman. Se trata más de una novela de evolución interior que de una novela de acción. A través del encuentro con diferentes personajes, asistimos al desarrollo personal del protagonista hacia la pureza espiritual y la paz interior.






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